PARTIDO EN MEMORIA DE IGNACIO PRADERAS ESCARTIN

 

Hurricanes y Lions, presente e historia del fútbol americano en Zaragoza, se unieron en la mañana del 21/1/2007 para rendir un sentido homenaje a un quarterback, un compañero, un amigo, Ignacio Praderas, Pistacho, que falleció en un accidente de tráfico el  mes de octubre de 2006. Praderas era el capitán de los Hurricanes en la LNFA-2 y también había militado en los Lions a lo largo de los ocho años que dedicó a la práctica de este deporte. El homenaje consistió en un intenso partido entre ambos conjuntos disputado ante numeroso público en el Gran Capitán de Montañana y en la entrega de diversos recuerdos para sus familiares. El padre de Ignacio Praderas se llevó el trofeo al MVP del partido, la madre, un ramo de flores y, la hermana, la camiseta del capitán firmada por todos los jugadores.

Lo importante de la mañana era estar ahí, demostrar que nadie olvidará nunca a Nacho Praderas, que sus compañeros van a continuar compartiendo su pasión por el fútbol americano. El torneo homenaje resultó un partido más que interesante, con dos conjuntos dispuestos a dar lo mejor de sí mismos desde el principio. El rival iba a ser el Badalona Dravs, pero a los catalanes les surgió un problema de última hora y no pudieron desplazarse hasta Montañana, por lo que todos los excompañeros de Nacho Praderas, tanto del Lions como de los Hurricanes, sucesores de aquellos pioneros, decidieron saltar al césped para recordar al capitán.

El choque comenzó con un alto ritmo anotador, puesto que ambos lograban puntos en todas sus posesiones, hasta que las defensas se fueron imponiendo. Al descanso, el marcador era de 19-12 a favor de los Lions. El paso por los vestuarios le fue bien a los Hurricanes, que lograron igualar el choque al comienzo de la segunda parte. Con continuas alternativas en el marcador, el partido estaba abierto y dispuesto a caer de cualquier lado. El 28-26 de los últimos instantes reflejaba esa igualdad. Pero un último esfuerzo, titánico, por parte de los Hurricanes, terminó en el touchdown de la victoria prácticamente sobre la bocina, dejando el marcador en un 28-32 final. Objetivo cumplido. Praderas recibió el homenaje que merecía.